09 Sep El arte de alargar el verano en la Costa del Sol con Finca Cortesin
Casares, Málaga, 9 de septiembre de 2026 – Cuando septiembre avanza y el bullicio veraniego se aquieta, la Costa del Sol vive su momento más auténtico. En Finca Cortesin, el otoño invita a bajar el ritmo y a redescubrir el lujo desde la serenidad, empezando por su galardonado desayuno, que cada mañana conquista a los huéspedes como el preludio perfecto para una jornada de desconexión y bienestar.
Precisamente, la gastronomía es uno de los grandes protagonistas de esta temporada. La cocina de Finca Cortesin, dirigida por el chef ejecutivo Lutz Bösing, apuesta por los productos de temporada y de proximidad. Así, en otoño llegan a la carta ingredientes como las setas, la carne de caza, entre otros productos propios de esta época. En el restaurante japonés REI, el chef Luis Olarra presenta propuestas orientales maridadas con el producto local, en diálogo constante entre la tradición andaluza y la innovación.
Pero el otoño no sólo se disfruta en la mesa. El paisaje natural que rodea Finca Cortesin se convierte en un escenario perfecto para la desconexión y el descubrimiento. Las temperaturas suaves, que invitan a estar al aire libre, son ideales para recorrer los senderos que serpentean entre las colinas de la propiedad con vistas al Mediterráneo. El hotel ofrece experiencias a medida para disfrutar de la naturaleza y el entorno.
El bienestar, por su parte, adquiere una dimensión más profunda en esta época. El spa de Finca Cortesin, un auténtico santuario, es el lugar perfecto para una jornada de relax.
Para los amantes del golf, el otoño es, sin duda, la mejor época del año. El campo de Finca Cortesin, se presenta en su máximo esplendor bajo la luz suave de la estación. Las temperaturas agradables y esta época del año permiten una experiencia más exclusiva, mientras se recorren sus 18 hoyos entre colinas.
Casares, el pueblo blanco cercano al hotel, se muestra en otoño en su versión más auténtica. Colgado en la montaña, con sus calles empedradas y fachadas encaladas, invita a perderse sin prisas entre sus miradores naturales, desde donde se divisa la silueta del Peñón de Gibraltar. Menos transitado que en verano, es el momento de descubrir su rica gastronomía en pequeños restaurantes donde la tradición se mantiene viva.
Así, el otoño en Finca Cortesin no es una despedida del verano, sino su prolongación más serena. Un refugio donde el lujo se encuentra en el detalle: en un atardecer compartido, en un plato de temporada o en una partida de golf bajo el sol de la tarde. Un lugar donde la calma se convierte en el mayor de los privilegios.
Para más información, por favor visite fincacortesin.com
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